
Cuando disfrute de las actividades al aire libre en verano, protéjase del cáncer de piel aplicándose protector solar, resguardándose en la sombra y usando lentes de sol, sombrero y ropa protectora.
Cuando uno se divierte al aire libre, es fácil que se olvide de lo importante que es protegerse del sol. Los rayos ultravioleta (UV) pueden causar daños en la piel desprotegida en tan solo quince minutos. Sin embargo, pueden pasar hasta doce horas para que se noten en su totalidad los efectos de la exposición al sol.
Aunque el día sea fresco y nublado, usted necesita protección solar. Son los rayos UV, no la temperatura, lo que causa el daño. Las nubes no bloquean los rayos UV, sino que los filtran, y a veces solo ligeramente. No olvide prepararse con antelación y tener protector solar siempre a mano, en su auto, bolso o en la mochila de su niño.
¿Tiene bronceada la piel? No se puede decir de ninguna otra manera: la piel bronceada es piel que ha sufrido daños. Cualquier cambio en la coloración de la piel después de haber estado al aire libre, ya sea por quemadura solar o bronceado, es una señal del daño causado por los rayos UV. Las camas solares causan daños a la piel, al igual que lo hace el sol.
Tipos de cáncer de piel
Los dos tipos de cáncer de piel más comunes, el carcinoma basocelular y el carcinoma espinocelular, tienen altas probabilidades de curación. Pero el melanoma, el tercer cáncer más común, es más peligroso.
Factores de riesgo
Cualquier persona puede contraer cáncer de piel, aunque algunos factores hacen que el riesgo sea mayor.
Ejemplos de factores de riesgo: |
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Piel clara.
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Antecedentes personales de cáncer de piel.
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Antecedentes familiares de melanoma.
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Exposición al sol debido al trabajo o a las actividades recreativas.
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Antecedentes de quemaduras de sol durante la niñez.
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Piel que se quema, enrojece o le salen pecas fácilmente o que bajo el sol se siente adolorida.
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Ojos azules o verdes.
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Cabello con color natural rubio o pelirrojo.
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Cómo protegerse del sol
Tome medidas de precaución contra la exposición al sol todos los días del año, en especial durante las horas del mediodía (10:00 a.m. a 4:00 p.m.), cuando los rayos ultravioleta son más fuertes y causan más daño.
Los rayos ultravioletas le pueden afectar aún en días nublados y estos rayos también se pueden reflejar de superficies como el agua, el cemento, la arena por ejemplo.
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Quédese en la sombra, en especial, durante las horas del medio día.
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Proteja la piel expuesta con ropa.
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Use un sombrero de ala ancha para cubrirse la cara, la cabeza, las orejas y el cuello.
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Use lentes de sol que envuelvan el rostro y que en lo posible bloqueen el 100% de los rayos UVA y UVB.
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Póngase filtro solar con un factor de protección solar (FPS) 15 o más alto y que contenga protección contra los rayos UVA y UVB.
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Evite las camas y lámparas solares. Los rayos UV de las camas y las lámparas solares son tan peligrosos como los del sol.
Ref. CDC
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