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Ampollas

Ampolla

 

Una ampolla es una bolsa con líquido debajo de la piel. El líquido claro y acuoso dentro de la ampolla se denomina serosidad.
Esta serosidad viene de los tejidos vecinos como reacción a la piel lastimada. Si la ampolla permanece cerrada, la serosidad brinda protección natural a la piel debajo de la ampolla.
Las ampollas pequeñas se llaman vesículas. Aquellas más largas de media pulgada (1.27 cm) se llaman ampollas.
Una ampolla de sangre está llena de sangre en vez de serosidad.

Hay muchas razones para que se forme una ampolla, estas incluyen:

 Irritación: las ampollas pueden formarse por factores físicos que irritan la piel, como la fricción (frotarse la piel), químicos irritantes, frío o calor extremo. Las ampollas en los pies pueden ser la consecuencia de calzado muy apretado o que raspa la piel en un área en particular.
Las ampollas también pueden estar causadas por la dermatitis de contacto, una reacción de la piel a algún tipo de irritante químico.
El frío intenso puede desencadenar quemaduras por frío, que a menudo conducen a la formación de ampollas una vez que la piel vuelve a alcanzar la temperatura normal. Todo tipo de quemadura, aún del sol, también puede formar ampollas.
Alergias: la dermatitis alérgica de contacto, una forma de dermatitis o eczema, puede causar ampollas. La dermatitis alérgica de contacto está causada por una alergia a un químico o toxina, como la hiedra venenosa, el roble venenoso o el zumaque venenoso.
 Infecciones: las infecciones que causan ampollas son el impétigo ampollar, una infección de la piel causada por estafilococos; infecciones virales en las áreas labial y genital causada por el virus del herpes simple (tipo 1 y 2); varicela y zoster (culebrilla), que son causadas por el virus de varicela zóster, y por infecciones del virus Coxsackie. que son muy comunes durante la infancia.
Enfermedades de la piel: muchas enfermedades de la piel causan ampollas.
Algunos ejemplos incluyen la edermatitis herpetiform, el penfigoide y pénfigo.
Existen también formas heredadas de condiciones de ampollas en la piel, como la epidermólisis bulosa (en donde la presión comúnmente causa ampollas) y la porfiria cutánea tardía (en donde la exposición al sol provoca ampollas).
Medicamentos: muchos medicamentos, como el ácido nalídixico y la furosemida  pueden causar reacciones ampulares en la piel.
Otros, como la doxiciclina, pueden aumentar el riesgo de ampollas por quemaduras del sol al incrementar la sensibilidad de la piel a la exposición de la luz solar. En los casos más drásticos, los medicamentos pueden desencadenar enfermedades ampulares más graves y pueden poner en riesgo la vida, como el eritema poliforme o la necrólisis epidérmica tóxica, también conocida como NET, una enfermedad que causa daño agudo a la piel y generalmente afecta al 30% o más de la superficie del cuerpo.

Síntomas

En general, las ampollas son redondas u ovaladas de líquido debajo de la piel que pueden ser dolorosas o causar comezón, o pueden no presentar síntomas.

Los síntomas varían según la causa:

 Irritación, quemaduras y alergias: las ampollas causadas por la fricción y quemaduras son generalmente dolorosas. Las ampollas formadas por causa de eczemas pueden estar acompañadas de enrojecimiento, picazón aguda y pequeños bultos en la piel afectada.
Infecciones: cuando las ampollas se forman debido a una infección, los síntomas dependen del tipo de infección. Algunos ejemplos son: Impétigo ampollar: la piel afectada puede enrojecerse y las ampollas se revientan con facilidad.
 Virus del herpes simple: cuando el herpes simple tipo 1 es la causa, las pequeñísimas ampollas comúnmente se conocen como queilitis herpética o herpes labial.
Estas aparecen generalmente sobre los labios. Puede sentir picazón, cosquilleo, inflamación y enrojecimiento en la piel afectada cuando aparecen las ampollas.
Cuando las ampollas finalmente revientan, el líquido empieza a gotear y se forman llagas dolorosas. El herpes simple tipo 2 es la causa más frecuente de herpes genital, una infección de transmisión sexual (aunque el herpes tipo 1 también puede causar herpes genital). Por lo general, los bultos pequeños y rojos aparecen en la zona afectada antes de las ampollas, típicamente en el área de la vagina o el pene, las nalgas, los muslos o el ano.
Otros síntomas pueden incluir fiebre, dolores musculares, dolor de cabeza y ardor al orinar.
Virus de varicela zóster: cuando el virus causa varicela, la infección comienza con un salpullido difuso, urticante y que rápidamente se transforma en ampollas que pican.
La varicela zóster también puede causar culebrilla (herpes zóster). Las personas con culebrilla pueden sentir una ampolla pequeña y dolorosa que usualmente aparece en forma de patrón linear a lo largo del nervio afectado.
 El virus Coxsackie: el virus Coxsackie A16 puede causar una condición comúnmente llamada enfermedad de boca-mano-pie, en donde las ampollas dolorosas a menudo ocurren en las manos, las plantas de los pies o en la boca.
Enfermedades de la piel: el eritema poliforme típicamente causa ampollas en las palmas de las manos, los antebrazos, las plantas de los pies, y en la membrana de la mucosa de los ojos, nariz, boca y genitales.
Otros síntomas incluyen fiebre, dolor de garganta, tos y dolor muscular.
La enfermedad autoinmune (también conocida como enfermedad ampollar porque forma grandes ampollas) también varían en apariencia.
La dermatitis herpetiforme causa bultos o ampollas rojas y picazón.
El penfigoide, una condición poco frecuente que primero afecta a los ancianos, provoca ampollas grandes y comezón, y el pénfigo, una enfermedad poco común que tiende a aparecer en la mediana edad, causa ampollas dentro de la boca y sobre la superficie de la piel.
Las ampollas del pénfigo se revientan fácilmente y dejan áreas dolorosas.
 Medicamentos: las reacciones a los medicamentos varían.
En algunos casos, existe solo mayor sensibilidad al sol, que puede causar ampollas por quemadura de sol si se expone la piel a la luz solar.
En reacciones más fuertes, como en el NET, las ampollas pueden afectar grandes áreas de tejido, incluidas partes de las vías respiratorias y del tubo digestivo, acompañado de fiebre y malestar general.

Diagnóstico

Si no es clara la causa de sus ampollas, el médico le preguntará acerca de los antecedentes familiares y su historia clínica, incluidas toda alergia que haya tenido y toda medicación que tome, incluidos los medicamentos sin receta médica.
El médico también le preguntará acerca de las exposiciones recientes a químicos irritantes o alérgenos.
Su médico a menudo puede diagnosticar la causa de sus ampollas según la apariencia que estas tengan y su historia clínica.
Si su médico sospecha de una reacción alérgica,
le puede recomendar test de parches con químicos para identificar el alérgeno.

Algunas enfermedades ampollares se diagnostican con una biopsia de piel, mediante la cual se extirpa una pequeña porción de tejido y se  examina en el laboratorio.

Duración

La duración del las ampollas depende de la causa. Por ejemplo, las ampollas causadas por irritación generalmente desaparecen por sí solas en unos pocos días, y aquellas desencadenadas por infecciones y enfermedades de la piel pueden permanecer durante semanas o meses. En la enfermedad ampollar autoinmune, las ampollas pueden ser crónicas y requieren tratamiento continuo. En las infecciones de la piel, como la infección por el virus del herpes simple, las ampollas pueden regresar periódicamente.
Las enfermedades de ampollas en la piel debido a causas hereditarias son también condiciones crónicas.

Prevención

Hay muchas estrategias para prevenir las ampollas causadas por la irritación de la piel. Usted puede usar zapatos cómodos que le queden bien, con medias que acolchen los pies y absorban la transpiración.
Póngase protector solar para proteger su piel del sol. Sea particularmente cuidadoso y evite la exposición solar si está tomando medicinas que causan sensibilidad al sol, tal como la doxiciclina. Durante los meses fríos, use guantes, sombreros y medias gruesas para proteger su piel de las temperaturas bajo cero y vientos fríos.

Evite tanto como pueda los irritantes y alérgenos que tienden a desencadenar el eczema, como ciertos productos higiénicos (baños de espuma), aerosoles higiénicos femeninos, ciertos metales en las joyas, especialmente el níquel y plantas irritantes, como la hiedra venenosa.

Para prevenir las ampollas causadas por las infecciones, lave sus manos a menudo y nunca toque las llagas y cortes en su piel o toda zona abierta o dañada de piel de otra persona. Para disminuir el riesgo del herpes simple, nunca tenga relaciones sexuales
aún con un preservativo) con alguien que tiene herpes activo. Además, mientras menos compañeros sexuales tenga, menor será el riesgo de contraer herpes simple.

Para evitar la diseminación de las infecciones de la niñez, trate de evitar que los niños compartan juguetes y utensilios que otro niño tocó con su boca.
Para prevenir la varicela y para ayudar a prevenir la culebrilla, vacune a su hijo con la vacuna contra la varicela. Las personas que no han tenido varicela deberían evitar estar con personas que tiene varicela o culebrilla hasta que todas las ampollas hayan creado la costra.
Los adultos pueden vacunarse si nunca han tenido la varicela, especialmente si tiene riego de exposición (por ejemplo, trabajadores de guarderías y maestros).

Se desconoce si existe una forma de prevenir muchas de las enfermedades ampulares, como las formas hereditarias y la enfermedad ampollar autoinmune.

Tratamiento

Por lo general, lo mejor es no tocar las ampollas. Como las ampollas protegen la piel subyacente, las ampollas lesionadas y abiertas pueden incrementar la posibilidad de infección. Proteja las ampollas con vendas y cúbralas hasta que sanen por sí solas.

El líquido dentro de la ampolla se reabsorberá y la piel se alisará naturalmente.
Si una ampolla se revienta, lave el área con agua y jabón y luego coloque una venda.

Si una ampolla es muy grande o dolorosa, su médico puede drenarla y aplicar una crema bacteriana para prevenir una infección.
El tratamiento para las ampollas causadas por eczema, infecciones y otras enfermedades varía. Algunos casos de eczema pueden tratarse con cremas con corticosteroides o comprimidos. Las infecciones por herpes simple y culebrilla (herpes zóster) a veces se tratan con medicamentos antivirales. Para el impétigo, se pueden recetar cremas con antibióticos o comprimidos. La varicela y el virus Coxsackie generalmente deben dejarse que desaparezcan por sí solos. La comezón causada por la varicela puede aliviarse con lociones sin receta médica para el alivio del prurito, como la calamina.

En el eritema multiforme causado por medicamentos, la medicina debe discontinuarse de inmediato. A veces pueden recetarse corticosteroides.
El pemfigoide y el pémfigo se tratan con corticosteroides y otros agentes inmunosupresores. Como la dermatitis herpetiforme está asociada con la enfermedad celíaca (una condición que se desarrolla como una reacción inmune al gluten en la dieta) las personas con dermatitis herpetiforme pueden seguir una dieta que no contenga nada de gluten (una sustancia que se encuentra en la mayoría de los granos).

La porfiria puede tratarse con la extracción regular de sangre (flebotomía) o con medicamentos, incluidos la colesteramina, la cloroquina y los betacarotenos.
Algunas enfermedades hereditarias de la piel que causan ampollas pueden responder a medidas que protejan la piel de un traumatismo.

Cuándo llamar a un profesional

Llame a su médico siempre que tenga ampollas por causa desconocida, ampollas muy dolorosas o ampollas acompañadas de otros síntomas, como fiebre y malestar general. Además llame a su médico si una ampolla desarrolla signos de infección, como enrojecimiento en aumento, rayas rojas en la piel cercana, sangre o pus, más dolor o inflamación en la piel de alrededor.
Pronóstico

En muchos casos, las ampollas desaparecerán cuando se elimina la causa o la infección desaparezca, generalmente en cuestión de días o meses.
En la mayoría de los herpes, las ampollas pueden regresar en el mismo lugar (como los herpes labiales o el herpes genital) semanas, meses o aún años después de la primera aparición de la ampolla.
El pemfigoide y el pémfigo son típicamente crónicos y requieren tratamiento a largo plazo.


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