La altura de las almohadas, los pupitres y asientos en clase y en el hogar, la posición de las muñecas en el ordenador, las horas de estudio prolongadas sin cambio de posturas, los zapatos de tacón y punta, o los malos hábitos posturales en la conducción, y a la hora de planchar o fregar, son factores habituales en nuestra vida que pueden originar lesiones importantes.
En lo relativo a sillas y taburetes, deben ser rígidos. La columna debe quedar a 90º con respecto a las caderas, y las rodillas a 90º con los pies apoyados. Una mala adecuación de pupitres, mesas de estudio y sillas provoca que el individuo lleve la cabeza y la columna hacia delante. Esto, sumado a la acción de la gravedad produce sobrecarga y tendencias posturales hacia el dorso curvo, y la cabeza y cuello hacia delante.
Asimismo, los expertos señalan que las almohadas en la cama deben ser más bien bajas, para no producir posturas forzadas en el cuello y la cabeza, tanto de flexión como de extensión, y destacan que se deben evitar los gestos bruscos, carreras o cambios bruscos de ritmo.
Un capítulo muy importante es el del calzado, ya que éste debe ser siempre acorde a las actividades que realicen. Hay que vigilar que el calzado no les quede pequeño ni tampoco grande, y hay que estar atentos a las modas en la forma de caminar, ya que en muchos casos provocan cambios posturales y compensaciones ante una alteración. Un ejemplo: es descargar más peso en un lado que en otro. Además, se debe prestar especial atención al desgaste del calzado ya que nos puede dar una idea de la forma que se debe de apoyar el pié y de posibles problemas.
Y en general, hay que vigilar la posición de las muñecas al utilizar el teclado del ordenador, videojuegos, etc., no debe ser en flexión forzada especialmente en periodos largos de tiempo.
También hay que tener muy en cuenta los elementos que se utilizan en juegos y actividades físicas.. Además, deben seleccionarse las actividades físicas por edades de crecimiento, cronológicas y sexo y adaptarlas a la resistencia y potencia física de cada uno. Hay que tener mucho cuidado con la fatiga y el estrés muscular y articular, y tener en cuenta que el sobrepeso afecta de manera directa a la hora de realizar cualquier actividad física, con sobrecargas a nivel de las articulaciones y mayor exigencia de fuerza.
Por último, es imprescindible tratar de forma precoz los golpes y traumatismos tanto en actividades de ocio o deporte como en las de la vida cotidiana. Se recomienda, acudir al especialista y aplicar hielo en la zona con intervalos de 10 minutos en las primeras horas.
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