Las bajas temperaturas son uno de los factores que hacen que las enfermedades respiratorios, en especial la gripen tenga su mayor incidencia en este momento, combinándose con el momento en que el virus hace su aparición. "Las temperaturas más bajas, junto con las lluvias hace que debamos estar prevenidos por si aumentan los casos y los ingresos hospitalarios". .
En concreto, aproximadamente entre el 10 y el 20 por ciento de los afectados por la gripe requieren hospitalización ya que, al igual que otros virus respiratorios, puede presentar más complicaciones en personas con más riesgo que padecen enfermedades crónicas cardiovasculares o pulmonares que pueden dar lugar a insuficiencias respiratorias o a neumonías, ya que "en muchas ocasiones, primero es el virus y luego la bacteria". La duración media de los ingresos hospitalarios suele variar dependiendo de las enfermedades que tengan.
Por todo ello, se insiste en la importancia de taparse la boca al toser o al estornudar, preferentemente con pañuelos desechables; lavarse frecuentemente las manos, sobre todo después de haber tosido o estornudado y evitar reutilizar pañuelos empleados al estornudar o limpiarse las secreciones nasales. También es importante llevar ropa adecuada, protegerse de los cambios bruscos de temperatura y elevar el consumo de agua y frutas.
Asimismo, se destaca que el tratamiento de la gripe se basa en tomar ciertas medidas para aliviar los síntomas, tales como descansar, beber agua y zumos en abundancia o tomar antitérmicos, siempre que no tengan contraindicaciones. Del mismo modo, se advierte de la falta de efectividad de los antibióticos, ya que no acortan la duración de la enfermedad y no tienen ninguna efectividad. |