
El yodo es un oligoelemento y nutriente esencial que se encuentra en forma natural en el cuerpo.
Es necesario para el metabolismo (proceso de conversión de los alimentos en energía) normal de las células. Los seres humanos necesitan el yodo para el funcionamiento normal de la tiroides y para la producción de las hormonas tiroideas.
Fuentes alimenticias
La sal yodada -sal de cocina con yodo agregado- es la principal fuente alimenticia de yodo. El yodo se encuentra en forma natural en los mariscos, e igualmente el bacalao, el róbalo, son buenas fuentes. El alga parda o marina (kelp ) es el más común de los vegetales alimenticios de mar y se caracteriza por ser una fuente rica de yodo. Además, los productos lácteos y las plantas que crecen en suelos ricos en yodo son excelentes fuentes de este nutriente.
Efectos secundarios
La deficiencia de yodo en la dieta durante varios meses puede causar bocio o hipotiroidismo. Si no hay suficiente yodo, las células tiroideas y la glándula tiroides aumentan de tamaño.
Esta deficiencia afecta con más frecuencia a las mujeres que a los hombres y es más común en mujeres embarazadas y niños mayores. La ingesta de yodo suficiente en la dieta puede prevenir una forma de retardo mental y físico llamada cretinismo.
El consumo muy alto de este elemento puede disminuir el funcionamiento de la glándula tiroides.
Recomendaciones
La mejor manera de obtener los requerimientos diarios de vitaminas esenciales es consumir una dieta balanceada que contenga una variedad de alimentos de la pirámide de los grupos básicos de alimentos.
Una 1/4 cucharadita de sal de cocina yodada proporciona 95 microgramos de yodo. Una porción de 6 onzas (170 g) de pescado de mar suministra 650 microgramos de yodo. La mayoría de las personas pueden satisfacer las recomendaciones diarias consumiendo mariscos, sal yodada y plantas cultivadas en suelos ricos en yodo. Al comprar la sal, verifique que en la etiqueta diga "yodada."
Se recomienda los siguientes consumos en la dieta para el yodo:
Bebés
Niños
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1 - 3 años: 90 mcg/día
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4 - 8 años: 90 mcg/día
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9 - 13 años: 120 mcg/día
Adolescentes y adultos
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Las recomendaciones específicas dependen de la edad, el sexo y otros factores (como el embarazo). Las mujeres embarazadas o que estén produciendo leche materna (lactantes) necesitan cantidades mayores.
Pregúntele al médico cuál es la mejor cantidad en su caso.
Ref.Medline Plus
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