El sistema inmunológico es el sistema de defensa del organismo; su objetivo principal es proteger al cuerpo de los gérmenes como virus y bacterias; sin embargo, en temporadas de frío se debilitan las barreras que habitualmente se tienen.
“Los cilios pierden movilidad, estas son las vellosidades que se encuentran en la nariz; lo que permite que las bacterias ingresen con mayor facilidad al organismo”, explicó la doctora Ana Lilian Simón, neumóloga de la Unidad de Consulta Externa de Especialidades Médico–Quirúrgicas “Gerona”.

Las infecciones respiratorias, el cansancio y la activación de enfermedades inflamatorias que ya estaban controladas son síntomas de alerta de un sistema inmunitario bajo, agregó la Dra. Simón.
La especialista recomendó alimentarse adecuadamente, incluyendo todas las fuentes de vitaminas y minerales, hidratarse correctamente y evitar la ingesta de comidas que causan inflamación (comida chatarra), el consumo de alcohol y nicotina, como exponerse al frío extremo.
Otro factor de riesgo es el estrés, ya que causa que el sistema inmunitario se debilite, dejándonos más propensos a cualquier tipo de enfermedad, principalmente a las infecciones por lo que mantenernos en actividad física podría contrarrestar sus efectos.

Para mantener las defensas en óptimas condiciones, no es necesario vitaminarse constantemente, ya que el cuerpo absorberá lo que necesite por medio de la alimentación balanceada y natural y solo en casos de deficiencia de vitamina D será necesario tomar suplementos.
“Es conveniente que se abriguen adecuadamente, principalmente los adultos mayores, niños y pacientes con enfermedades respiratorias crónicas, evitar lugares con ambientes contaminados, evitar la exposición con personas que estén cursando cuadros gripales; el lavado de manos y un control médico oportuno pueden reforzar nuestras defensas”, finalizó la especialista.








