Durante un acto protocolario celebrado en el Hospital de Santa Lucía Cotzumalguapa, Escuintla, el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS) dio la bienvenida a la primera promoción de residentes que cursarán la Maestría de Medicina Familiar y Comunitaria.
Este departamento es el primero donde se implementará dicho modelo que impulsa el Seguro Social para transformar la atención y el sistema de salud, al brindar cuidados integrales centrados en las personas, considerando su dinámica familiar, laboral y su entorno.

Un aproximado de 15 residentes conforman la primera promoción de esta especialidad. “Ustedes van a cambiar un sistema de salud que por años ha hecho más de lo mismo”, resaltó el doctor Gary Reyes, del Departamento de Capacitación y Desarrollo.
El Dr. Julio Valdés, del equipo gestor central para la implementación de la Medicina Familiar y Comunitaria, indicó que el nivel de resolución del IGSS a nivel de especialistas es un orgullo, pero había un vacío porque los casos que llegan a la atención curativa podrían haberse resuelto. Por ello, se empezó a construir un proceso sólido.
“Esta apuesta es lo que va a configurar un nuevo modelo de atención en salud construido por y para el IGSS, pero, ante todo, es empezar a configurar también un sistema de salud”, destacó.
El doctor Valdés dijo que este es un cambio de paradigma. «El 80 % de la morbilidad se resuelve en la comunidad, no en el hospital, y requiere la intervención en un 60 % de un médico de familia”, afirmó.

Santa Lucía Cotzumalguapa, La Democracia y Siquinalá fueron los territorios seleccionados para echar a andar el nuevo modelo de atención.
El doctor Homero Ramírez, del equipo gestor central para la implementación de la Medicina Familiar y Comunitaria, dijo que es un mandato replantear el modelo de atención y de gestión institucional y está comprobado a nivel mundial que la salud familiar ayuda a gestionar de manera más eficiente los servicios.








