La flora bacteriana intestinal, también conocida como microbioma, está conformada por millones de microorganismos que habitan en el aparato digestivo y cumplen funciones esenciales para el organismo.

Su equilibrio no solo favorece una adecuada digestión, sino que también influye en el funcionamiento de distintos sistemas del cuerpo.

El doctor Luis Fernando Sandoval, gastroenterólogo y endoscopista de la Consulta Externa de Enfermedades del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, explicó que la flora intestinal mantiene una relación directa con otros órganos.

La flora intestinal cumple un papel fundamental en la digestión y en la salud general del organismo.

“La flora intestinal se comunica con distintos sistemas a través de ejes como intestino-cerebro, intestino-pulmón e intestino-páncreas, lo que permite comprender su relación con enfermedades como la diabetes, padecimientos hepáticos, enfermedades inflamatorias intestinales y algunos trastornos neurológicos”, indicó.

El especialista señaló que la alteración del microbioma es un proceso multifactorial que puede presentarse desde las primeras etapas de la vida.

Factores como una alimentación inadecuada, el uso incorrecto de antibióticos, el estrés, el sedentarismo, la falta de sueño y los cambios bruscos en la dieta influyen directamente en su equilibrio.

Cuando la flora intestinal se encuentra alterada, pueden manifestarse síntomas como diarrea persistente, distensión abdominal, exceso de gases y dolor abdominal sin causa aparente.

Estas manifestaciones son frecuentes en pacientes con enfermedades crónicas u oncológicas y, en muchos casos, no se diagnostican de forma oportuna.

Hábitos saludables como una buena alimentación, el ejercicio y el control del estrés favorecen un microbioma equilibrado.

Ante este panorama, el especialista recomendó adoptar hábitos saludables para cuidar el microbioma, como mantener una alimentación variada que incluya todos los grupos alimenticios, consumir suficiente agua pura, reducir el consumo de alimentos altamente procesados, evitar la automedicación con antibióticos, realizar actividad física de manera regular y procurar un adecuado manejo del estrés.

Finalmente, hizo un llamado a la población afiliada a consultar oportunamente al médico ante la presencia de síntomas gastrointestinales persistentes, recordando que el cuidado de la flora intestinal es una acción preventiva clave para mejorar la calidad de vida.