Durante las cálidas noches de suroccidente del país un pequeño gran enemigo recorre de manera silenciosa por los techos de bahareque de las casas de adobe. Este enemigo no quiere robar cosechas, no busca intimidar, busca sangre.
Se trata de la chinche besucona, o chinche picuda, un insecto que puede llegar a medir unos tres centímetros de largo y que suele picar en la cara, cerca de la boca. Sus escondites preferidos durante el día son áreas húmedas, colchones o grietas en paredes, para luego aprovechar la oscuridad de la noche y transmitir lo que se conoce como “mal de Chagas”.
En el marco de la conmemoración del Mal de Chagas, cada 14 de abril, Christopher David Palencia de la Rosa, médico de Infectología de Adultos, del Hospital General de Enfermedades, explicó que ésta es una enfermedad parasitaria transmitida por las heces de dicho insecto, las cuales entran por las mucosas o heridas abiertas. La enfermedad también puede transmitirse de madres a hijos o por transfusiones.

Los síntomas dependen de la fase en la que se encuentre la enfermedad:
- Aguda: hay síntomas como fiebre, malestar general, lesiones en la piel, chagomas (lesión grande y dolorosa que dura más de 12 semanas). Esto último es lo que diferencia al mal de Chagas con otras picaduras.
- Intermedia: no hay síntomas, pero persiste la infección.
- Tardía: hay síntomas gastrointestinales o miocardiopatías que puede desencadenar arritmias.
Según datos de la Organización Panamericana de la Salud y del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, en el último año se han reducido la cantidad de casos, siendo de 150 personas. De esta cifra, el Seguro Social reportó el 15 %.
Eliminar criaderos
Toda vez se instalan en las mucosas humanas, el parásito que transmite la chinche besucona puede ser mortal en la fase aguda, especialmente si afecta al sistema nervioso central y entonces producir una falla multiorgánica.

“La mejor prevención es evaluar los criaderos preferidos por la chinche, como colchones, paredes de adobe y techos. También fumigar constantemente para erradicar al insecto”, expresó el profesional.
Agregó que el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social cuenta con diferentes métodos para realizar las pruebas de diagnóstico y reportarlo a las autoridades de Salud. En el caso de la fase aguda, las pruebas son de tipo molecular y en la fase tardía pueden realizar la detección por medio de anticuerpos. También cuenta con el tratamiento respectivo, que se basa en antiparasitarios en la fase aguda para disminuir la carga parasitaria y evitar complicaciones.








