Como parte de la conmemoración de la Semana de Sensibilización sobre la Sal, el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social promueve acciones orientadas a fomentar hábitos saludables y crear conciencia sobre los efectos que el exceso de sodio puede tener en la salud.

Las nutricionistas Stephanie Bendfeldt A. y María Celeste Corado, del Modular Zona Once, explicaron que “el consumo excesivo de sodio es un factor de riesgo para desarrollar enfermedades como hipertensión, problemas renales y, a largo plazo, accidentes cerebrovasculares”. Asimismo, señalaron que en una persona sana el consumo recomendado es de 2,300 miligramos de sodio al día, equivalente aproximadamente a una cucharadita de sal.
Entre los alimentos que frecuentemente contienen cantidades elevadas de sodio se encuentran productos procesados como embutidos, productos enlatados, consomés, ablandadores de carne y sopas instantáneas, los cuales forman parte del consumo diario de muchas personas.

Las especialistas del Instituto indicaron que una de las principales acciones para disminuir el consumo de sal es priorizar alimentos naturales y reducir la ingesta de productos procesados. También recomendaron leer el etiquetado nutricional y revisar los ingredientes de los productos que se consumen, evitando aquellos que contengan glutamato monosódico y prestando atención a los porcentajes de sodio indicados.
Además de disminuir el consumo de sal, adoptar hábitos saludables puede contribuir a proteger la salud cardiovascular y mejorar la calidad de vida. Como mensaje en la Semana de Sensibilización sobre la Sal, las especialistas destacaron que reducir el consumo de sal es una de las formas más sencillas de prevenir la hipertensión y disminuir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Recomendaciones de las especialistas:
- Reducir el consumo de alimentos procesados y priorizar alimentos naturales.
- Leer el etiquetado nutricional e identificar el contenido de sodio de los productos.
- Revisar ingredientes y evitar productos que contengan glutamato monosódico.
- Cocinar con menos sal y utilizar especias naturales como ajo, cebolla, laurel y cilantro.
- Evitar el consumo frecuente de embutidos, sopas instantáneas y productos altos en sodio.
- Realizar actividad física diariamente y mantener hábitos saludables como una adecuada hidratación y descanso.









