La nutricionista Andrea Reneé Contreras Dávila, encargada del Servicio de Soporte Metabólico Nutricional del Hospital General de Enfermedades del IGSS, explicó que adoptar hábitos saludables contribuye a reducir algunos factores de riesgo relacionados con el cáncer de mama. Una alimentación equilibrada, la actividad física y evitar fumar o el consumo de bebidas alcohólicas forman parte de una prevención integral.

La alimentación, el movimiento y el control del peso ayudan a cuidar la salud durante toda la vida. Incorporar más frutas, verduras, legumbres y cereales integrales, junto con al menos 150 minutos de actividad física moderada a la semana, son acciones que pueden mantenerse a largo plazo.

El Instituto Guatemalteco de Seguridad Social promueve estos hábitos mediante educación en salud, orientación nutricional, jornadas de estilos de vida saludables e iniciativas como Lonchera Saludable, además de fortalecer las acciones de detección temprana del cáncer de mama.

Los hábitos saludables no sustituyen los controles médicos. La detección oportuna del cáncer de mama permite identificar la enfermedad en etapas iniciales, cuando existen mayores posibilidades de tratamiento y recuperación.
Recomendaciones para cuidar tu salud
- Consumir diariamente frutas, verduras y legumbres como parte de una alimentación equilibrada.
- Realizar al menos 150 minutos de actividad física moderada a la semana.
- Preferir agua en lugar de bebidas azucaradas y limitar el consumo de alcohol.
- Evitar fumar y asistir a los controles médicos para una detección oportuna.









