Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 30 % de los casos de cáncer de mama pueden detectarse en etapas tempranas, lo que eleva significativamente las probabilidades de curación de la paciente.

El doctor Luis Fernando García Aceituno, oncólogo de la Consulta Externa de zona 9, explicó que, a partir de los 40 años, toda mujer debe realizarse su examen de mamografía y, si es necesario, complementarlo con un ultrasonido mamario.

Cuidarse también significa detenerse unos minutos para escucharse. La autoexploración y la mamografía permiten convertir esa atención en una oportunidad para detectar a tiempo cualquier cambio.

“Este es el mejor método de detección temprana de cáncer de mama, el cual complementado con la autoexploración por lo menos una vez al mes aumentan la posibilidad de detectar una enfermedad en etapa temprana y por ende altamente curable”, destacó el profesional.

La prevención no siempre hace ruido. Una revisión, una palpación y una consulta a tiempo pueden marcar una diferencia enorme cuando se trata de proteger la vida.

El especialista detalló que la autoexploración es un método fácil y rápido, mediante una palpación suave en ambas mamas, usando la palma de la mano en diferentes direcciones, las pacientes pueden detectar bultos, cambios en la piel o alteraciones en la forma que levanten sospechas de una malignidad para consultar a tiempo.

Para respaldar estas acciones preventivas, el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS) recuerda que anualmente todas las afiliadas pueden realizarse los estudios de mamografía en sus unidades de primer contacto, como las clínicas periféricas y los CAMIP.

Conocer nuestro cuerpo es también una forma de cuidarlo. Ante cualquier cambio, la mejor decisión es no esperar: consultar permite avanzar hacia un diagnóstico oportuno y un tratamiento adecuado.

En caso de detectarse alguna lesión sospechosa mediante este tamizaje, las pacientes son referidas a las clínicas de mama para iniciar su protocolo de diagnóstico y tratamiento lo antes posible.