El Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS), instruyó a sus unidades médicas metropolitanas y departamentales reforzar la vigilancia epidemiológica y la vacunación contra el sarampión, ante la alerta epidemiológica por casos confirmados, declarada por el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS).

En un oficio circular dirigido a los directores médicos y directores departamentales de todo el país, el IGSS ordenó tomar como referencia las recomendaciones e instrucciones indicadas por la Dirección de Epidemiología y Gestión del Riesgo de la cartera de Salud y fortalecer las siguientes acciones inmediatas:

  • Vigilancia epidemiológica
  • Notificación de casos
  • Muestreo de casos
  • Monitoreo de esquemas de vacunación
  • Promoción y prevención

El doctor Óscar Donis, jefe de la Sección de Epidemiología del IGSS, informó que hasta el momento no se ha confirmado ningún caso en las unidades médicas del Instituto. De acuerdo con el especialista, la vacunación es la acción primordial para evitar la enfermedad y los contagios.

“Entre las medidas más importantes ante este brote está evitar automedicarse y buscar atención médica lo antes posible si presenta síntomas; evitar el contacto con personas enfermas; no asistir a lugares con mucha afluencia y sobre todo asegurar que los niños tengan al día su esquema de vacunación, como acción primordial”, doctor Óscar Donis epidemiólogo del IGSS.

Los principales síntomas se desarrollan entre 7 a 21 días posterior a la exposición e incluyen fiebre, erupción cutánea, tos, secreción nasal y conjuntivitis. Al presentar estos síntomas se recomienda acudir de inmediato al servicio de salud más cercano y evitar el contacto con otras personas.

La principal recomendación para la prevención de casos de sarampión es la vacunación.

La doctora Mónica Rodríguez, encargada de la Sección Materno Infantil del Seguro Social, resaltó que la principal medida para prevenir el sarampión es la vacunación. “Las unidades médicas del Instituto están abastecidas con la vacuna contra el sarampión, que son la SPR y SR”, detalló.

De acuerdo con la profesional, la vacuna está recomendada a la población pediátrica y a los adultos con factores de riesgo. A la población pediátrica se le administra la vacuna SPR (sarampión, paperas, rubeola), y a partir de los 11 años se aplica la SR (sarampión, rubeola).

Esta última se está administrando a las personas con factores de riesgo, tales como el personal de salud, trabajadores de aduanas y de migración, trabajadores de turismo y hoteles, entre otros. A las mujeres embarazadas y pacientes inmunosuprimidos, se les recomienda NO aplicarse la vacuna, agregó la especialista.

La enfermedad

La alerta se estableció luego que se notificara de un caso positivo por sarampión en un adulto masculino de origen y residencia en El Salvador. De acuerdo con la investigación epidemiológica, el caso positivo asistió a un evento religioso realizado del 10 al 14 de diciembre de 2025 en Santiago Atitlán, Sololá; en el que participaron aproximadamente 2 mil personas procedentes de México, EE.UU. y Centroamérica, incluyendo Guatemala.

Los casos graves son especialmente frecuentes en niños de edad infantil y con algún grado de desnutrición.

El sarampión es una enfermedad vírica muy contagiosa que afecta sobre todo a los niños y se transmite por gotículas procedentes de la nariz, boca y faringe de las personas infectadas.

No hay tratamiento específico y la mayoría de los pacientes se recuperan en 2 o 3 semanas. Sin embargo, puede causar complicaciones graves, tales como ceguera, encefalitis, diarrea intensa, infecciones del oído y neumonía.