El Hospital General de Enfermedades constituye uno de los hospitales con más demanda a nivel nacional, uno de los servicios más importantes dentro del centro asistencial es Cuidados Intensivos, está destinada a la atención de pacientes que presentan condiciones graves y potencialmente mortales, pero con posibilidades de recuperación mediante atención especializada.

De acuerdo con el doctor Erick Méndez, Médico Intensivista, con maestría en medicina Crítica y Cuidado Intensivo del Adulto, esta área se enfoca en el manejo de casos complejos. “El Área de Cuidados Intensivos se dedica a manejar pacientes críticamente enfermos, cuya patología atenta contra su vida, pero que son potencialmente recuperables”, explicó.
Los pacientes ingresados a esta unidad reciben el nivel más alto de monitoreo hospitalario, el cual es constante y permanente. Este control incluye parámetros básicos como presión arterial, frecuencia cardíaca y temperatura, así como monitoreo avanzado cardiológico, neurológico y ventilatorio.

“Es una unidad de alta complejidad, muchos pacientes se encuentran con ventilación mecánica y requieren vigilancia continua de múltiples parámetros”, detalló el especialista.
El médico intensivista cumple un rol central dentro del equipo de salud, ya que coordina y dirige el tratamiento integral del paciente crítico, trabajando de manera conjunta con otras especialidades médicas. El intensivista es quien orquesta todo el soporte, tratamiento y manejo del paciente, y va determinando su evolución.
Desde el punto de vista psicológico, es complejo para las familias, ya que un ser querido está en una situación crítica. Además, dependemos mucho de la tecnología y afortunadamente el Hospital General de Enfermedades cuenta con equipos de última generación.

El Área de Cuidados Intensivos representa un espacio donde convergen la alta tecnología, el conocimiento especializado y el compromiso humano, consolidándose como un pilar esencial para la atención de los pacientes más graves del hospital.








