La epilepsia es una de las enfermedades neurológicas más prevalentes a nivel mundial. Pese a ello, la calidad de vida de las personas que viven con epilepsia y sus familias se ven afectadas por el estigma relacionado con esta enfermedad.
La epilepsia es un trastorno neurológico en el que la actividad eléctrica y química del cerebro se altera. Normalmente las neuronas trabajan de manera organizada y por pasos, unas primeras y otras después, pero, durante una crisis lo hacen de forma repetitiva y desordenada.
La doctora Evelyn Chávez, de Neurología Pediátrica de la Unidad Periférica Zona 5, indicó que en Guatemala ha sido complicado que las familias comprendan qué es la epilepsia. “Hay mucho tabú. Muchas veces se cree que la epilepsia es un tema de mal de ojo o de brujería, sin llegar a comprender que es una enfermedad propia del cerebro”, explicó.

De acuerdo con la especialista, la incidencia puede estar más alta en la población pediátrica. Los factores de riesgo son la genética, lesión cerebral o que el paciente tenga algún retraso global de desarrollo.
“Son niños que presentan una o dos crisis en una diferencia de 24 horas. Lo primero es descartar una lesión cerebral a través de la Resonancia Magnética Cerebral. Y lo segundo es ver cómo está la actividad cerebral. Muchas veces no encontramos lesión y puede ser que se presente la enfermedad por algún otro tema, como el genético”, explicó.
¿Qué hacer cuando el paciente tiene una crisis epiléptica?
Cuando el niño o el paciente adulto tiene un ataque, lo primero es mantener la calma y colocar al paciente de lado para que no se golpee la cabeza. Asimismo, se deben retirar los objetos cercanos, con los que pudiera lastimarse.

También, es importante contar el tiempo que dure el ataque, ya que, si persiste por más de cinco minutos, debe ser llevado a un centro hospitalario. “Posiblemente la crisis no vaya a ceder, entonces hay necesidad de administrar un tratamiento”, agregó.
¿Qué se debe evitar hacer ante una crisis epiléptica?
Hay que evitar ponerles objetos en la boca o utilizar alcohol. “He escuchado familias que usan otro tipo de alimento, como cebolla o ajo para que la crisis ceda y esto no les va a ayudar”, explicó la especialista.
En cada caso se tiene que hacer una evaluación especializada y darle lo mejor al paciente. “En el Día Internacional de la Epilepsia, lo más importante es que comprendan que no están solos, la Seguridad Social sí les puede brindar el apoyo en cuanto a hacer todos los estudios y laboratorios que se requieren. Además del tratamiento que cada caso necesite”, finalizó la profesional.









