En el marco del Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social reafirmó su compromiso con la salud de la fuerza laboral mediante estrategias de medicina preventiva y concientización. El enfoque institucional establece categóricamente que la adicción es una enfermedad tratable del cerebro y no una falla moral.
Al respecto, el doctor Jensy Monterroso Monzón, psiquiatra del Centro de Atención Integral en Salud Mental, explicó que el consumo responde a estresores crónicos.
“El consumo empieza como un intento desesperado de aliviar el sufrimiento psíquico”, enfatizó el psiquiatra, llamando a comprender que las jornadas extenuantes y el desgaste profesional empujan a estas vías de escape.

Asimismo, alertó sobre el crecimiento silencioso de la dependencia a fármacos bajo receta como benzodiacepinas y analgésicos opioides, cuyo riesgo se invisibiliza al creerlos inofensivos por prescripción médica.
Por su parte, la doctora Patricia Yax Rodas, Coordinadora Médica del Hospital de Huehuetenango, coincidió en que los detonantes frecuentes son trastornos no tratados como ansiedad, depresión y estrés crónico.
Subrayó que el uso sin supervisión genera tolerancia, síndrome de abstinencia y sobredosis, advirtiendo además que altera la capacidad de juicio del afiliado, incrementando la siniestralidad, los accidentes de trabajo, el ausentismo y afectando el bienestar familiar.
Ante este escenario, ambos profesionales instaron a identificar de manera temprana las siguientes señales de alerta conductuales y físicas:
- Cambios drásticos en el estado de ánimo.
- Descuido notable de la higiene personal.
- Ausencias laborales injustificadas y aislamiento.
- Bajas severas en la productividad del trabajador.

Finalmente, enfatizaron que el estigma aleja al paciente de los servicios médicos por miedo a ser juzgado. Para contrarrestar esa situación, los profesionales hicieron un llamado urgente a las familias a abordar el problema desde el afecto, recordando que solicitar apoyo especializado es una decisión de valentía que salva empleos y protege vidas.









