No existe otro alimento que cubra por completo las necesidades nutricionales e hídricas del bebé, como lo hace la lactancia materna. Por ello, esta debe ser exclusiva durante los primeros seis meses de vida.
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De acuerdo con la doctora Thania de los Ángeles Luna Milian, de la Sección de Higiene Materno Infantil, no es necesario ofrecer agua, té, jugos ni otros alimentos al bebé, ya que estos pueden aumentar el riesgo de infecciones, disminuir el consumo de leche materna y afectar el crecimiento adecuado del bebé.

“La leche materna es el alimento ideal para el recién nacido porque contiene todos los nutrientes que necesita durante los primeros seis meses de vida”, indicó la especialista, quien agregó que los beneficios son múltiples, tales como:
- Proteger contra infecciones respiratorias, diarreas y otras enfermedades.
- Fortalecer el sistema inmunológico.
- Favorecer el crecimiento y el desarrollo del cerebro.
- Reducir el riesgo de obesidad y enfermedades crónicas en la vida adulta.
- Fortalecer el vínculo afectivo entre madre e hijo.
“Para la madre también ofrece beneficios, ya que ayuda a la recuperación después del parto, disminuye el riesgo de hemorragia, contribuye a espaciar los embarazos cuando se cumplen ciertas condiciones de lactancia materna exclusiva, y reduce el riesgo de cáncer de mama y ovario”, explicó.

Esta debe iniciar durante la primera hora después del nacimiento, ya que el apego inmediato y el contacto piel con piel favorece el vínculo entre ambos, ayuda a mantener la temperatura del recién nacido y permite que reciba el calostro, conocido como la primera vacuna del bebé por su alto contenido de anticuerpos y nutrientes.
En ese sentido, la profesional dio algunas recomendaciones para las madres que empiezan a lactar:
- Iniciar la lactancia durante la primera hora de vida.
- Mantener contacto piel con piel con el bebé, al menos por 30 minutos desde el nacimiento.
- Amamantar a libre demanda.
- Verificar que el bebé tenga un buen agarre al pecho.
- Evitar el uso de biberones, pepes y mamones.
- Buscar apoyo del personal de salud si presenta dolor, grietas en el pezón o dificultades para amamantar.
“Lo más importante es confiar en su capacidad para alimentar a su bebé”, resaltó.









