Los accidentes de tránsito continúan representando un problema de alto impacto humano y para el sistema de salud. De acuerdo con el Observatorio Nacional de Seguridad del Tránsito (ONSET), entre enero y julio de 2026 se contabilizaron 920 personas fallecidas y 3 mil 927 lesionadas.
Las cifras representan un incremento respecto del mismo período de 2025, cuando se registraron 785 fallecidos y 3 mil 398 lesionados. El aumento equivale a 17.20 por ciento en las muertes y 15.57 por ciento en las personas heridas.

El impacto también se refleja en los servicios del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS). Durante 2025, 130 mil 646 personas llegaron a sus emergencias debido a lesiones provocadas por accidentes de tránsito y generaron 416 mil 563 atenciones médicas.
Según cifras del Departamento Actuarial y Estadístico del Seguro Social, el costo de estas atenciones alcanzó Q457.8 millones e involucró personal médico, enfermería, especialistas, medicamentos, estudios, quirófanos, camas y procesos de rehabilitación.

El problema no termina cuando una persona sale de emergencia. Una lesión puede provocar incapacidad temporal o permanente, modificar las actividades de una familia y afectar los ingresos de un trabajador.
Entre los factores de riesgo señalados están la velocidad, la distracción por el uso del celular, el cansancio, conducir bajo efectos del alcohol, no utilizar casco o cinturón y no respetar las señales de tránsito.

Expertos del IGSS plantean que la seguridad vial requiere acciones coordinadas entre instituciones, empresas, trabajadores y usuarios de las vías, con énfasis en la prevención.








