En el marco del Día Mundial contra la Lepra, personal médico del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS) invita a la población a informarse y asumir un rol activo en la prevención, aun cuando el país no ha reportado casos de esta enfermedad desde 2022.
La lepra, también conocida como enfermedad de Hansen, es una infección crónica causada por la bacteria Mycobacterium leprae. Afecta principalmente la piel, los nervios periféricos, las vías respiratorias y los ojos.

Aunque durante décadas estuvo rodeada de estigmas y desinformación, hoy se sabe que es una enfermedad curable si se detecta y trata a tiempo.
Entre 1955 y 2022, Guatemala registró 303 casos, principalmente en la región suroriental. En las últimas dos décadas solo se documentaron 17 casos, resultado de los esfuerzos sostenidos en prevención, diagnóstico temprano y tratamiento oportuno.
Estos avances demuestran que la educación en salud y el acceso a los servicios médicos sí marcan la diferencia.
A nivel mundial, la lepra aún persiste en comunidades con acceso limitado a agua potable y atención médica. Por ello, las autoridades de salud insisten en no bajar la guardia y reforzar la información preventiva, especialmente en poblaciones con mayor riesgo, como personas inmunosuprimidas, individuos con predisposición genética y quienes mantienen contacto estrecho y prolongado con personas no tratadas.
La transmisión no es altamente contagiosa y ocurre principalmente por contacto cercano y gotas respiratorias. El tratamiento consiste en una combinación de medicamentos eficaces que detienen rápidamente la transmisión, con una duración de seis a doce meses, según cada caso.

El diagnóstico oportuno, la educación y la eliminación de prejuicios son claves para prevenir complicaciones y proteger la salud colectiva. Mantenerse informado también es una forma de cuidar a los demás.








