Como parte de la conmemoración del Día Mundial del Agua, especialistas del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS), resaltan que el acceso a agua no es sólo un derecho humano sino una medida preventiva contra enfermedades altamente contagiosas.

“A diferencia de otras afecciones, las enfermedades transmitidas por el agua se adquieren directamente al ingerir el líquido o alimentos contaminados con microorganismos patógenos, provenientes de heces humanas o animales”, indicó la Dra. Doris Florian, infectóloga del Hospital General de Enfermedades.
Los contaminantes más comunes que se encuentran en fuentes no tratadas son:
Bacterias: Vibrio cholerae (causante del cólera) y Salmonella typhi (fiebre tifoidea); virus como la hepatitis A y rotavirus además de parásitos como el Cryptosporidium, amebiasis y giardiasis.

La especialista resaltó que es muy preocupante que el Cryptosporidium y la giardiasis pueden ser muy resistentes a los métodos de desinfección tradicionales, lo que obliga a intensificar las medidas de filtración.
El agua es vital para la práctica de una buena higiene, es por ello que un adecuado lavado de manos es una medida fundamental para evitar este tipo de contagios y debe hacerse especialmente antes de preparar los alimentos y después de usar el baño.
Otras medidas de prevención que se pueden aplicar son: consumo seguro del agua, ya sea hervida (de 1 a 3 minutos), clorada o embotellada, el lavado y desinfección de frutas y verduras, evitar consumir hielo elaborado con agua no segura y un almacenamiento correcto e higiénico en lugares con escasez de agua, como un saneamiento adecuado de sistema de drenajes y letrinas.
“El agua es un recurso esencial para la vida y la salud, garantizar el acceso a agua potable segura y un saneamiento adecuado, mejora la calidad de vida y previene múltiples enfermedades infecciosas”, finalizó la Dra. Florian.








