Durante la Semana Santa aumenta el consumo de alimentos en la calle y en puntos turísticos y cuando no se cumplen condiciones básicas de higiene, pueden presentarse malestares intestinales que afectan el descanso familiar y, en algunos casos, requieren atención médica.

Especialistas médicos del IGSS aseguran que muchas complicaciones se previenen con decisiones simples como el lugar dónde compra, qué consume y qué bebida elige, priorizando que los alimentos estén libres de contaminantes.

Además, lanzan un pliego de recomendaciones para tomar en cuenta antes de consumir los alimentos:
- Lávese las manos antes de comer o use alcohol gel.
- Prefiera alimentos bien cocidos y servidos calientes.
- Evite salsas, cremas o comida expuesta al ambiente por mucho tiempo.
- Consuma agua embotellada o de fuente segura.
- Lave frutas o consúmalas peladas cuando sea posible.
Esté atento a señales de alerta como fiebre, diarrea persistente, decaimiento, sed intensa o poca orina. En niñas y niños, si hay somnolencia o rechazo a líquidos, busque atención médica de inmediato.

Disfrute la temporada sin poner en riesgo su salud. El IGSS le invita a vivir una Semana Santa segura.








