En conmemoración del Día Mundial de la Hipertensión el Área de Bienestar e Higiene del Adulto, Departamento de Medicina Preventiva, Subgerencia de Prestaciones en Salud del –IGSS- presentó el webinario “Controla tu presión arterial, protege tu corazón. Puntos clave en la Hipertensión”.

La presión arterial alta puede dañar las arterias y órganos, lo que aumenta el riesgo de enfermedades cardiacas, derrame cerebral, enfermedad renal, pérdida de visión entre otras.

La actividad benefició a más de 200 trabajadores de diferentes áreas y dependencias del Instituto que se capacitaron en sobre las consecuencias de esta enfermedad, puntos clave, factores de riesgo y medidas preventivas.

La ponencia estuvo a cargo del doctor Fabio Enrique Parada Cabrera, médico cardiólogo del Hospital General de Enfermedades, quien abordó el impacto de esta enfermedad conocida como el “asesino silencioso”, que afecta tanto a adultos mayores como a la población joven.

Una presión arterial normal debe ser menos de 120/80 milímetros de mercurio.

“La presión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias cada vez que el corazón late; mantener la presión arterial en niveles saludables es fundamental para proteger tu corazón, cerebro, riñones y todo el cuerpo”, explicó el especialista.

El cardiólogo destacó que, 7 de cada 10 pacientes luego de los 70 años, son hipertensos, lo cual dependerá de muchos factores cómo una gran ingesta de alimentos procesados, falta de ejerció, mal hábito del sueño deficientes y el sedentarismo.

Asimismo, subrayó que la hipertensión suele ser asintomática, por lo que su detección depende exclusivamente del uso de esfigmomanómetros. Un diagnóstico tardío puede derivar en eventos cerebrovasculares (derrames) u otras patologías graves.

Un punto central de la exposición fue la identificación de la “sal escondida”, presente en alimentos como panes, sopas instantáneas, embutidos, snacks, pizzas, comida rápida y aderezos. El galeno recomendó que el consumo ideal de sal debe oscilar entre 3 y 6 gramos diarios (el equivalente a una cucharadita).

El exceso de sal en la dieta eleva la presión arterial, por este motivo es mejor controlas las cantidades de sal que se utilizan al cocinar y, evitar los alimentos con “sal escondida”.

“La prevención inicia en el hogar y en las escuelas. Si en la familia no se cuida la alimentación, no se realiza actividad física ni se reduce el consumo de sal, se maximizan los factores de riesgo desde la infancia. Mantener un estilo de vida activo y gestionar el estrés son pequeñas acciones que marcan una gran diferencia en nuestra salud”, concluyó el profesional.