Siempre se dice que el tiempo cura todas las heridas. Y es por eso que a veces se piensa que la experiencia y la edad de los adultos mayores es un blindaje contra el duelo. Y en no pocas ocasiones, el dolor por la ausencia de un ser querido se enmascara en el silencio y se intensifica a través del aislamiento y el abandono.
A diferencia de otras etapas de la vida, el duelo en los adultos mayores presenta características únicas y de ahí su importancia:
- Acumulación de duelos: a través de su vida, este grupo de personas ha sufrido la pérdida de padres, amigos, parientes y quizá la del cónyuge.
- Duelos no reconocidos: perder la autonomía, el deterioro de la salud, la rutina de hace muchos años, escasos ingresos económicos, o su lugar en su núcleo familiar son pérdidas que usualmente no son reconocidas como tal. Además, la falta de actualización en temas cotidianos y tecnológicos crea una brecha entre ellos y su familia.
- Falta de ocupación: Las personas mayores gozan de más tiempo libre, lo que enfatiza su pérdida: ésta ocupa toda su mente.
Gabriel Georgins Pineda, médico especialista del Centro de Atención Integral de Salud Mental del Seguro Social (CAISM), expresó que los adultos mayores con frecuencia tienen el sentimiento de que están perdiendo a sus seres amados, quienes en un momento dieron sentido a su vida ahora ya no están.

En otras palabras, la percepción es que el futuro carece de sentido. Especialmente, si quien se ha ido es la pareja con la que compartió por décadas, ya que representa una pérdida de su propia vida.
Puntos clave
Ante todo, el profesional indicó que todos los duelos se expresan de manera diferente. No por ser una persona mayor va a ser menos doloroso y aunque es un período caracterizado por una tristeza profunda, lo más importante, es observar que no haya comportamientos nocivos para la salud física y emocional del paciente.

Las personas que viven el adulto mayor deben de estar pendientes y observar actitudes que indiquen que el dolor emocional lo está exacerbando. Por ejemplo, si el adulto mayor ha dejado de alimentarse, no duerme bien, ha cambiado sus hábitos de higiene o no quiere participar de las actividades sociales, es momento de intervenir. El profesional recomienda:
- Dejarlo expresarse: es importante dejarlo sentir, que él o ella pueda expresar sus sentimientos, y dejarlo fluir, sin juzgarlo o regañarlo, aunque puede llegar a ser cansado para la familia.
- Crear una rutina: Establecer horarios para alimentarse, salir a caminar, ver televisión, hacer las compras… esto puede ayudar a mantener la mente ocupada.
- Buscar ayuda profesional: bien sea de un tanatólogo (especialista que apoya en los procesos de duelo y pérdida), sicólogo o de un psiquiatra.
Apoyo y terapias
El especialista recordó que el CAISM cuenta con profesionales altamente capaces en ofrecer ayuda psicológica y psiquiátrica al afiliado que crea que sus emociones lo están sobrepasando. Ahí puede encontrar el soporte que necesita para atravesar esta etapa, participar en una amplia diversidad de terapias, y de ser recomendado por el médico, recibir tratamiento.

Los adultos mayores que estén pasando un mal momento por un duelo no están solos. Esa unidad tiene las puertas abiertas con servicio de emergencia, consulta externa, centro de día y hospitalización.
“Siempre es positivo que otra persona los apoye y entienda de una manera diferente: alguien que está preparado y que los puede ayudar a sobrellevar los sentimientos del duelo”, expresó.









