Llegó el invierno con toda su fuerza y con ello, las infecciones respiratorias que inflaman los bronquios, el aire frío y la humedad. Todos ellos pueden ser detonantes del asma, una enfermedad que se caracteriza por dificultad para sacar el aire de los pulmones. En la mayoría de casos sucede por inflamación y obstrucción de los bronquios.

El asma es una enfermedad crónica que afecta a los pulmones.

El doctor Julio Linares, neumonólogo del Hospital Zona Once, habló acerca de los mitos y realidades populares de esta enfermedad.

 El asma es una enfermedad de niños.

Mito. Hay asma de inicio tardío en adultos, como el asma laboral que es cuando el paciente inhala polvo o gases en su trabajo. Sin embargo, el asma es más frecuente en la infancia.

Es contagiosa.

Mito. Es una combinación de factores genéticos, ya que los padres pueden trasmitirlo a los hijos, y ambientales.

Los asmáticos pueden hacer ejercicio.

Realidad. Sí pueden ejercitarse, ya que la idea del tratamiento e que el paciente lleve una vida normal y llevar una vida normal, siempre con el acompañamiento del médico.

El paciente con asma puede llevar una vida normal siempre que tenga acompañamiento médico.

El medicamento es el mismo para todos.

Mito.  Hay diferentes tipos de medicamentos porque esta enfermedad se presenta de diferentes maneras en los pacientes. El medicamento se adecúa según el fenotipo de asma: alérgico o no alérgico. Hay para aliviar los síntomas que son broncodilatadores de acción corta y los corticosterioides que son los que ayudan a controlar la enfermedad como tal y a reducir las crisis.

El medicamento se toma solo cuando el paciente está en crisis.

Depende. Porque hay pacientes que pueden estar muy bien controlados, pero dependiendo de diferentes factores y de lo que necesite. Sin embargo, se recomienda en la mayoría de casos que el medicamento se tome de forma diaria, como los hipertensivos.

“La automedicación es peligrosa, debe haber seguimiento médico”, expresó el doctor Julio Linares, neumólogo del Hospital Zona Once.

Se puede prevenir.

Realidad. En el sentido de que se puede evitar la exposición a textiles, polvo, químicos, etc. No obstante, es de recordar que hay factores genéticos que predisponen esta enfermedad.

El asma no es grave.

Mito. Sí puede ser grave. En Guatemala es una causa importante de mortalidad.

La alergia es un pre-estado del asma.

Mito. Aunque existe una relación estrecha entre ambas, no se puede decir que sean un preámbulo del asma.

Por aparte, el doctor Linares expresó que a diferencia de una alergia normal los síntomas claros del asma son la tos, falta de aire, presión torácica y sibilancias (sonido agudo dentro del pecho), especialmente en la madrugada o en la mañana. En tanto que la alergia es un tipo de rinitis caracterizada por la congestión nasal y producción de moco.

El galeno recomendó la conveniencia de contar con dispositivos que se pueden tener y usar en casa y que miden la función pulmonar del paciente. Si el dispositivo marca rojo es momento de consultar a un profesional de la medicina, ya que no todos los síntomas son señal de alarma. Porque no todos los síntomas son de emergencia. A veces lo que se recomienda es una dosis extra del medicamento que se está tomando.

La nebulización permite que el medicamento ingrese directamente a los pulmones para actuar de inmediato.

Finalmente, aseveró que el Seguro Social cuenta con equipo de nebulizaciones para quienes sufran de una crisis por asma. Además, tienen los métodos de estudio y lo que se requiere para ofrecer el tratamiento adecuado, según las características y necesidades de cada paciente.