Cuando se tienen 18 ó 20 años pensar en el Seguro Social podría parecer un gasto innecesario: la jubilación no está a la vuelta de la esquina y hay otras cosas para usar el dinero. Sin embargo, la pensión por vejez es solo una parte del beneficio. El Seguro Social también cubre al afiliado de los riesgos de: invalidez por enfermedad o accidente y muerte del afiliado, brindando una pensión a su familia. Y estos dos últimos riesgos se pueden sufrir a cualquier edad y en cualquier momento.

En el marco del Día Mundial de la Juventud, el doctor Edwin García Caal, jefe del Departamento Actuarial y Estadístico del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social afirma que, contrario a lo que se piensa, el régimen de Seguridad Social está creado para la juventud, porque está diseñado para empezar a ahorrar, cuando se es joven, por medio de aportaciones mínimas para recibir beneficios mínimos.
Programas IVS y EMA
Y es que explica que cada trabajador contribuye con el 4.83 % de su salario para el régimen de Invalidez, Vejez y Sobrevivencia (IVS), con la meta de alcanzar un mínimo de 240 cuotas (20 años de cotización) y así al tener 60 años de edad podrá gozar de una pensión por vejez. Por ejemplo, si un joven empieza a cotizar a los 18 años, cuando tenga 38 habrá aportado las 240; pero le quedarán 22 años para que su dinero esté generando intereses bancarios y así poder jubilarse con el 60 % de su salario.
“En este caso habrá quien piense que de los 38 años a los 59 años está cotizando de más, pero esas cuotas adicionales no se pierden nunca. Más bien, le ayudan a que cuando llegue la edad reglamentaria esta persona se pueda jubilar con el 70 % o el 80 % de su salario (1 % porcada año adicional de cotizaciones). Y eso gracias a que el Seguro Social realiza inversiones a largo plazo para obtener los mejores beneficios”, manifestó.
Por el contrario, cuando una persona empieza a cotizar a los 40 años de edad, por ejemplo, se reduce ese plazo de inversión porque ya es poco tiempo para invertir. Y por eso su pensión será más baja que en el primer caso. De ahí la respuesta de que unas pensiones sean mayores que otras, indicó.
Por aparte, el doctor García aclaró que existe una confusión al pensar que el seguro social protege únicamente para el futuro, también lo hace para el presente: “¿Qué joven tiene garantizada la vida? ¿Hasta qué edad la tiene asegurada? La vida se puede perder en cualquier momento. Cuando los jóvenes dicen `no me quiero afiliar porque no sé si voy a llegar a los 60 años´, entonces sí tiene que afiliarse, porque significa que está en riesgo ahora mismo.”, enfatiza.

Es acá donde entra el beneficio de invalidez y sobrevivencia. De hecho, hasta mayo de este año se contabiliza un acumulado de 14 mil jóvenes a quienes el IGSS les ha otorgado pensión por invalidez debido a accidentes de tránsito, especialmente de motocicleta. “Tenemos un caso de un joven de 18 años que tenía pocos meses de estar cotizando en el IGSS. Sufrió un accidente en motocicleta que le impide procurarse un salario y ahora el Instituto le dará su pensión de por vida. Esos son los riesgos que se cubren”, enfatizó.
A diferencia del IVS, el programa de Enfermedad, Maternidad y Accidentes es un aporte que realiza el patrono para proteger la productividad de su empresa en caso de que sus trabajadores sufran una enfermedad o accidente que les impida presentarse a sus labores. Y en el caso de las futuras madres, cubre las necesidades de las mismas antes y después del embarazo.
El IGSS llega a la población joven
A decir del doctor García, el Seguro Social está ampliando su capacidad de cobertura para los regímenes de IVS y EMA para la población de entre 18 y 30 años de edad. “Actualmente estamos alcanzando 647 mil afiliados comprendidos en ese rango, de un total de 1 millón 742 afiliados. Esto representa un total del 37 % de la población total”.

Lo anterior es gracias a las nuevas estrategias que está implementando el Seguro Social, como lo son abarcar a la población joven del interior del país, donde radica el 60 % de ellos, y que ahora ya cuentan con la cobertura que ofrecen los dos programas mencionados; es decir, afiliación de empresas con 1 trabajador, protegiendo tanto el patrono como el trabajador, ya que “el mejor seguro en Guatemala, es el Seguro Social”, puntualizó el profesional.









