“No tengo tiempo, otro día voy”, “Seguro no es nada importante”, “Si me dicen que tengo una enfermedad me voy a morir del susto”, “Que pase lo que tenga que pasar”, “De algo me tengo que morir”. Estas son algunas de las excusas con las que muchas personas intentan enmascarar el miedo que sienten a recibir un diagnóstico.
De acuerdo con algunos estudios, este miedo es más común entre los varones de mediana edad: una edad en la cual es más frecuente la aparición de enfermedades crónicas y de ahí la razón por la que muchos no quieren realizarse un chequeo médico anual o tratarse una dolencia en particular.
“Es importante que las personas que sientan miedo a recibir un diagnóstico adverso se acerquen a los profesionales de este Centro, donde existen especialistas que los pueden apoyar y diverso tipo de terapias”, Gabriel Giorgins Pineda, médico especialista del Centro Integral de Salud Mental.
Entre los estudios que más miedo causan entre los pacientes femeninos está la mamografía y entre los hombres la evaluación de próstata. Y a nivel general son los exámenes relacionados con cáncer, diabetes y enfermedad renal. Ese miedo a recibir un diagnóstico es uno de los más grandes enemigos de la prevención, ya que, de detectarse una enfermedad, ésta puede tratarse de manera temprana con buenas posibilidades de éxito.

Gabriel Giorgins Pineda, médico especialista del Centro de Atención Integral de Salud Mental del Seguro Social, expresó que el miedo a un diagnóstico y todas estas emociones son normales, ya que cualquier persona llega a sentir temor y crear escenarios mentales de su situación de salud para estar preparado. Sin embargo, el problema ocurre cuando el miedo paraliza a la persona haciéndola evadir la realidad y causándole una preocupación excesiva antes de recibir un resultado.

El profesional recordó que la incertidumbre de no saber qué es lo que pasa con la salud incrementa mucho más la ansiedad y con ello vienen las enfermedades relacionadas con los estados de preocupación como estados de pánico, nerviosismo y cambios de presión. No obstante, todos los síntomas se alivian cuando desaparece la incertidumbre.
El especialista aseguró que en el Centro de Atención Integral en Salud existen profesionales que pueden apoyar, pero es necesario que el afiliado se acerque y exteriorice sus miedos para poder recibir la ayuda adecuada. Recalcó que la institución cuenta con diversas terapias de acompañamiento, como la terapia cognitivo-conductual que pueden ayudar al paciente sin necesidad de medicación.

Finalmente, el galeno indicó que siempre es recomendable que el paciente hable con familiares y amigos que sean soporte emocional en los momentos previos y posteriores a recibir un diagnóstico.









