Desde hace un tiempo, dentro del cuerpo de Santiago se mueve algo de manera silenciosa, pero que avanza en las sombras y que se fortalece por sus malos hábitos… cansando a su corazón y endureciendo sus arterias sin que él se dé cuenta. No obstante, este cambio no pasa desapercibido para su reloj inteligente que registra un aumento en su frecuencia cardíaca. Su juventud no puede hacer nada para protegerlo.
Al igual que muchas personas menores de 30 años, Santiago es una víctima más de la hipertensión, pero cree que esta es una enfermedad que solo afecta a sus abuelos. Y cuál enemigo silencioso, no dará síntomas hasta que el daño sea ya irreversible.

De acuerdo con el doctor Lester Adolfo Rojas Aldana, médico internista y cardiólogo de la Unidad de Consulta Externa de Enfermedades del Seguro Social, expresó que la mala alimentación, el sobrepeso, el sedentarismo, alcohol y el estrés son los responsables de que cada vez sea más común la visita de jóvenes en los consultorios de Cardiología.
Por ello, enfatizó el especialista, es importante que las personas empiecen a cuidar su corazón desde temprana edad, ingiriendo comida saludable, agua pura y realizando ejercicio cardiovascular de manera regular.
Factor genético.
Katherine Rivera, médico residente de Medicina Interna del Hospital General de Enfermedades, añadió que la hipertensión también puede ser de tipo genético, los jóvenes pueden heredarlo de sus padres, aunque un estilo de vida sano siempre será de beneficio para ellos.
Por ello, es importante que se monitoree la presión en casa por medio de un tensiómetro digital, más no dejarse llevar por una sola toma. Es importante realizar esta medición al menos tres veces en diferentes horas del día para tener un diagnóstico y no alarmarse si la primera toma resulta con valores superiores a los 130/80.

“La persona debe estar relajada, sentarse correctamente con la espalda recta y los dos pies sobre el piso. El brazo izquierdo apoyado en una superficie y tomar en cuenta que el manguito del tensiómetro tiene que colocarse arriba del codo: a la altura del corazón, y la banda no debe colocarse muy apretada”, manifestó.
Enfermedad crónica.
La doctora Rivera recordó que ésta es una enfermedad crónica y que toda vez sea diagnosticada por un médico tras los exámenes correspondientes, el paciente debe de seguir el tratamiento sin interrupción ni alteración alguna, cumpliendo con el horario establecido por el profesional.
“Hay pacientes que ven que su presión se ha normalizado y deciden por sí solos suspender o modificar el medicamento recetado por un profesional porque creen que el problema ya se solucionó. Sin embargo, la presión se ha estabilizado debido al efecto de la medicina y que la enfermedad ya desapareció”, resaltó.
El Instituto Guatemalteco de Seguridad Social cuenta con profesional especializado y aparatos confiables para diagnosticar o descartar la hipertensión entre su personal afiliado y beneficiario.









