Desde el primer día de vida hasta convertirse en un adulto mayor, la vacunación debe implementarse como una acción fundamental para llevar una vida saludable y un sistema inmunitario más resistente.

Las vacunas se implementan según las necesidades epidemiológicas de la región.

Las vacunas actúan como una defensa cuando los microorganismos como virus y bacterias quieren atacar al cuerpo, ya que blinda al cuerpo de enfermedades crónicas e incluso mortales.

Un poco de historia

La primera vacuna de la historia se registró en 1796, cuando el médico inglés, Edward Jenner trabajó para combatir la viruela, hecho que sentó las bases para la inmunología moderna. Jenner observó que las ordeñadoras que se contagiaban con viruela bovina (leve), quedaban inmunes ante la viruela humana, la cual era mortal.

Posteriormente, el médico inoculó (introdujo una sustancia con gérmenes de la enfermedad) a un niño de 8 años, y luego lo expuso a la viruela humana, comprobando que no desarrolló la enfermedad.

La palabra “vacuna” deriva de Variolae vaccinae (viruela de la vaca), en consecuencia de lo logrado por Edward Jenner.

Estar vacunado significa que estás protegido ante enfermedades que desencadenan consecuencias graves o mortales.

La doctora Mónica Rodríguez, encargada de la Sección de Higiene Materno Infantil, explica que constantemente nos exponemos a virus, bacterias y parásitos y por ello la inmunización es de suma importancia ya que de esta manera estamos protegidos y podemos vivir con la seguridad que no vamos a sufrir las complicaciones ante estas enfermedades.

“Las vacunas tienen un papel crucial en la prevención de enfermedades, ya que disminuye el impacto o consecuencia grave de los pacientes, fortaleciendo su sistema inmune y reduciendo hospitalizaciones”, comentó María Eugenia Choc, médico neumólogo de la Unidad de Consulta Externa de Especialidades Médico – Quirúrgicas “Gerona”.

La vacuna de la influenza debe reforzarse una vez al año, para evitar cuadros severos de gripe que puedan causar hospitalización.

Entre las enfermedades que podemos evitar con las vacunas se encuentran la tuberculosis, hepatitis A y B, poliomielitis, difteria, tétanos, tos ferina, rotavirus, neumococo, sarampión, rubeola, varicela, Virus del Papiloma Humano (VPH) e influenza estacional, entre otras.

“Ante el resurgimiento de enfermedades que han estado controladas por la vacunación como el sarampión, se hace un llamado a toda la población para que verifique su esquema de vacunación, ya que con estas acciones también protegemos a la comunidad”, concluyó la Dra. Rodríguez.

La inmunización es una historia de éxito mundial que previene más de 30 enfermedades infecciones graves, como el sarampión y la poliomielitis.