Con la llegada de la temporada de frío, cuidar la salud se vuelve especialmente importante. Los cambios de temperatura y la circulación de virus respiratorios pueden aumentar el riesgo de resfriados, gripe y otras infecciones, por lo que adoptar medidas preventivas ayuda a proteger a toda la familia.
Los especialistas del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS), recomienda mantener hábitos saludables, reforzar la higiene y prestar atención a los síntomas, especialmente en niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas, quienes pueden presentar mayores complicaciones.

Recomendaciones para protegerse del frío
- Abríguese adecuadamente. Utilice ropa abrigada, especialmente durante las primeras horas de la mañana y por la noche, cuando las temperaturas suelen ser más bajas. Proteja especialmente a los niños y adultos mayores.
- Lávese las manos con frecuencia. Use agua y jabón, especialmente antes de comer, después de toser o estornudar y al regresar de lugares públicos. Si no dispone de agua y jabón, utilice alcohol en gel.
- Cúbrase al toser o estornudar. Use un pañuelo desechable o la parte interna del codo para evitar dispersar fluidos. Evite tocarse los ojos, la nariz y la boca con las manos sucias.
- Mantenga los ambientes ventilados. Aunque haga frío, procure renovar el aire de las habitaciones y los espacios de trabajo. Evite permanecer en lugares cerrados y concurridos cuando sea posible.
- Aliméntese bien e hidrátese constantemente. Consuma frutas, verduras y alimentos variados. Beba suficiente agua durante el día, incluso si la sensación de sed disminuye con el frío.
- Evite la automedicación. No utilice antibióticos ni otros medicamentos sin indicación médica. Si presenta síntomas, consulte a un profesional de salud para recibir una evaluación y el tratamiento adecuado.
- Mantenga al día sus vacunas. Consulte con los servicios de salud si usted o sus familiares necesitan alguna vacuna recomendada según su edad, antecedentes médicos y esquema de vacunación.

¿Cuándo acudir al médico?
Si presenta fiebre persistente, tos intensa, malestar que empeora o síntomas que no mejoran, busque atención médica. La dificultad para respirar, el dolor en el pecho, la confusión o una coloración azulada en labios o rostro son señales de alarma que requieren atención de emergencia.
En el caso de los niños pequeños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas, es importante buscar orientación médica oportunamente ante síntomas respiratorios.

El IGSS recuerda que la prevención comienza con pequeñas acciones cotidianas. Abrigarse, mantener una buena higiene y reconocer a tiempo las señales de alerta son medidas que contribuyen a cuidar el bienestar individual, familiar y comunitario durante la temporada de frío.









