En lo que va del año el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS) ha detectado unos 2,000 mil casos positivos de sarampión entre sus afiliados y beneficiarios, pero se calcula que en todo el país la cifra oscila entre 9,000 y 9,500 contagios.

La vacunación ha demostrado a través de los años el ser efectiva contra el sarampión.

“Estamos viviendo una etapa difícil debido a que el sarampión ha repuntado”, expresó el doctor Oscar Donis, de la Sección de Epidemiología del Departamento de Medicina Preventiva, del Seguro Social.

Sin embargo, el Instituto ha implementado nuevas estrategias en cada una de sus Unidades Médicas que comprenden un protocolo de identificación temprana de los casos de sarampión, así como una atención clínica a los pacientes que ameriten hospitalización.

A criterio del profesional, esta cifra es considerada “alta”, y se debe en cierta medida, a que muchos adultos entre 20 y 40 años no fueron vacunados en su momento y ahora son el grupo más afectado.  “Esta población llegó a la edad adulta sin protección, lo cual refuerza el valor de la vacuna para prevenir la enfermedad”, indicó el especialista. 

Desde 1997 no se registraban casos de esta enfermedad. En la década de los 70 hubo una campaña masiva de inmunización.

No obstante, recalcó que quienes fueron vacunados contra el sarampión entre 1950 y 1970 tienen inmunidad y son pocas las personas que se están infectando. “La población mayor de 50 años tiene una capacidad de defensa inmunológica y por eso la estadística es muy baja”, expresó el doctor Donis.

Empero, este hecho no significa que estas personas deben descuidarse, ya que el galeno recordó que existen comorbilidades como: diabetes, hipertensión, problemas renales y cáncer, entre otros, que afectan el sistema inmune.

Vacunación e higiene

Además de la inmunización de quienes no la han recibido, el profesional recordó que el COVID-19 “heredó” medidas de higiene que son válidas actualmente:

El doctor Oscar Donis advirtió que las embarazadas no pueden vacunarse debido a que esto puede afectar el desarrollo del bebé.
  • Reconocer el riesgo. Las personas no deben de descuidarse, ya que el sarampión es extremadamente contagioso y debilita el sistema inmune. Por ello, se deben de evitar las aglomeraciones.
  • Uso de mascarilla. El virus entra por medio de las gotas de saliva o secreción que sale de la persona contagiada y entra en contacto con alguien más.
  • Lavado de manos. Tener las manos limpias y evitar frotarse la cara sigue siendo efectivo contra el contagio.
  • Estar alerta a síntomas. Si presenta fiebre, salpullido, conjuntivitis o manchas debe buscar atención médica.