El lavado de manos es la forma más sencilla y económica de prevenir enfermedades, reducir las hospitalizaciones y evitar las muertes por diarrea e infecciones respiratorias.
En el Día Mundial de la Higiene de Manos, la doctora Sherley Medrano Valdez, neumóloga pediatra del Hospital General de Enfermedades, indicó que estas son el principal vehículo de transmisión de gérmenes. “Los niños tocan todo lo que encuentran y luego se llevan las manos a la boca, nariz u ojos y por allí entran estos microorganismos”, indicó.

Los principales brotes por falta de higiene son:
- Infecciones respiratorias agudas como el resfriado común
- Influenza
- Bronquiolitis
- Neumonía
- Enfermedades gastrointestinales: diarreas por rotavirus, norovirus o bacterias como la E. coli
- Conjuntivitis

De acuerdo con la especialista, se estima que el lavado de manos con agua y jabón puede reducir las muertes por diarrea hasta en un 50 % y las infecciones respiratorias en un 25 %. En Pediatría, esto significa prevenir miles de hospitalizaciones y muertes por neumonía cada año a nivel global.
“Una buena higiene interrumpe la cadena de transmisión de microorganismos, evitando que lleguen a las vías respiratorias o al sistema digestivo”, explicó.
Para que sea efectivo, el proceso de lavado de manos debe durar entre 40 y 60 segundos. La forma correcta de realizarlo es:
- Mojar las manos agua y aplicar suficiente jabón para cubrir toda la superficie
- Frotar las palmas entre sí
- Entrelazar los dedos para limpiar los espacios interdigitales
- Frotar el dorso de las manos y los pulgares
- Limpiar las uñas contra la palma opuesta
- Enjuagar con abundante agua
- Secar con una toalla desechable y usar esa misma toalla para cerrar la llave sin tocarla
La doctora Medrano Valdez indicó que la frecuencia del lavado debe ser alta desde que el niño empieza a gatear y explorar su entorno. A partir de los 2 o 3 años se debe empezar a enseñar la técnica como un juego.

“Tus manos limpias pueden ser un escudo para evitar muchas enfermedades. En este día, invito a los padres y cuidadores a predicar con el ejemplo. No hay vacuna más barata y accesible que un poco de agua y jabón. ¡Lávate las manos, salva sus vidas!”, finalizó la especialista.











