Los mosquitos se han consolidado como la amenaza biológica más persistente para la salud pública global. Más que un simple ruido molesto, estos insectos actúan como vectores estratégicos de virus y parásitos, transformando una picadura rutinaria en un riesgo mortal.

Lo que diferencia al mosquito es su capacidad de transporte, al picar a una persona infectada, el insecto adquiere microorganismos que luego inyecta en su próxima víctima, esta dinámica es la responsable de propagar enfermedades como: dengue, zika, chikungunya, malaria (paludismo) y fiebre amarilla, indicó el Dra. Paula Figueroa Contreras, infectóloga del Hospital General de Enfermedades.
Aunque nadie es inmune a su picadura, ciertos sectores de la población enfrentan un peligro mayor, los niños pequeños, adultos mayores y personas con sistemas inmunológicos debilitados suelen presentar cuadros más severos, indicó la especialista.
Un caso de atención especial son las mujeres embarazadas, ya que este grupo puede atraer más mosquitos debido a cambios fisiológicos (como la temperatura corporal) además de existir el riesgos de transmisión vertical: el virus del dengue puede pasar de la madre a feto durante el embarazo o el parto, lo que exige una vigilancia médica rigurosa, aunque no es de manera frecuente.

Figueroa resaltó que, la proliferación de esta plaga no es casual, el aumento de las poblaciones de mosquitos están directamente ligadas a: factores climáticos como lluvias frecuentes y altas temperaturas, deficiencias en el saneamiento como acumulación de basura y falta de gestión de desechos y hábitos domésticos como el almacenamiento de agua en recipientes destapados, agua reposada en neumáticos y botellas.
Ante la llegada de la temporada de lluvias, los salubristas enfatizan que la batalla contra el mosquito comienza en el patio de cada casa, una adecuada gestión del agua es vital para el ciclo de producción.

“La prevención comienza en casa, antes y durante la temporada de lluvias, debemos eliminar criaderos de mosquitos limpiando nuestros espacios, tapando recipientes con agua y protegiendo a nuestras familias con medidas sencillas pero efectivas. Cuidarnos es responsabilidad de todos”, puntualizó la Dra. Figueroa.










