La inmunización es un proceso que confiere protección contra enfermedades infecciosas, ya sea mediante la administración de vacunas (inmunización activa) o anticuerpos (inmunización pasiva); las  vacunas permiten generar una respuesta inmune similar a la infección natural, pero sin causar la enfermedad, desarrollando protección segura y duradera, indicó la Dra. Lesly Jacinto Morales, jefe del Servicio de Infectología pediátrica del Hospital General de Enfermedades.

Las vacunas han sido durante mucho tiempo, una de las herramientas más poderosas de la salud pública, salvando miles de vidas.

El sistema de inmunización es una de las estrategias más efectivas y costo-eficientes en salud pública, ayudando a salvar millones de vida cada año, además, previene discapacidades, reduce hospitalizaciones y protege al individuo como a la comunidad (inmunidad colectiva), enfatizó la especialista.

El esquema de vacunación ha prolongado la esperanza de vida, entre 10 y 15 años, reflejando su enorme impacto en la salud global al controlar enfermedades infecciosas, reduciendo la mortalidad infantil, permitiendo que la expectativa de vida supere los 80 años en muchas regiones.

La inmunización es clave para la atención primaria de la salud, ayudando a prevenir y controlar brotes de enfermedades infecciosas

Sin embargo, el movimiento antivacunas a tomado popularidad entre la población lo que conlleva a consecuencias importantes como: favorecer los brotes de enfermedades prevenibles , incrementa hospitalizaciones y mortalidad, sobrecarga los sistemas de salud y poner en riesgo a personas vulnerables que no pueden vacunarse como recién nacidos o pacientes inmunocomprometidos.

Entonces, ¿por qué motivo el sarampión ha retomado más fuerza, si ya existe una vacuna?, para esta interrogante Jacinto Morales explica que, el resurgimiento de esta enfermedad se debe a la disminución de coberturas de vacunación, interrupciones en los programas de inmunización y al tratarse de un enfermedad altamente contagiosa se requieren coberturas de más del 95 %, para evitar brotes, por lo que pequeñas caídas en la vacunación generan rápidamente epidemias.

El control de enfermedades infecciosas mediante vacunación ha sido uno de los factores más importantes en el aumento de la esperanza de vida a nivel mundial.

“Vacunarse no es solo una decisión individual, es una responsabilidad social, mantener un esquema de vacunación al día protege a la familia y a toda la comunidad, especialmente a los más vulnerables, vacunarse es proteger el presente y asegurar el futuro de nuestros niños”, concluyó la Dra. Jacinto.

Las vacunas ayudan a garantizar que la población esté protegida a la edad y en los momentos adecuados.