David Fernando Segura, afiliado del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, compartió su historia de vida en una charla especial dirigida a los afiliados, derechohabientes, beneficiarios y pensionados del Hospital General de Accidentes “Ceibal”, luego de enfrentar uno de los momentos más difíciles de su vida: la amputación de su pierna derecha, en febrero de 2025.

Capacitaciones de seguridad industrial realizaba el ingeniero industrial David Fernando Segura.

Con franqueza, Segura contó que durante años descuidó su salud, lo que derivó en el desarrollo de diabetes, una enfermedad crónica caracterizada por niveles elevados de azúcar en la sangre. Esta condición aparece cuando el páncreas no produce suficiente insulina o cuando el organismo no la utiliza de manera eficiente.

El afiliado recordó que en diciembre del 2024 decidió escalar un volcán junto a sus amigos, en el trayecto sufrió una lesión en el pie derecho. Lo que parecía un incidente menor se complicó rápidamente: la herida no cicatrizó debido a su condición médica, la cual se convirtió en una infección severa. Para salvarle la vida, los médicos tuvieron que intervenir quirúrgicamente, lo que implicó la pérdida de su extremidad.

El afiliado David Fernando Segura, en el volcán de Pacaya antes de lastimarse.

Lejos de rendirse, Segura decidió transformar su experiencia en un mensaje de vida. Ingeniero Industrial y Chef de profesión continúa impulsando proyectos en la cocina y mantiene su independencia. Con optimismo espera la colocación de una prótesis que le permita seguir avanzando.

“El cuidado integral de la salud es responsabilidad de cada persona”, expresó, y brindó su agradecimiento a todo el personal del IGSS, que ha sido parte de su  recuperación, convencido que su historia puede ayudar a otros a tomar decisiones a tiempo.

Segura ha hecho varias amistades en el IGSS y agradeció las atenciones y el poder retomar su vida.

Por su parte, la licenciada Nahomí Domínguez, de la Unidad de Soporte Metabólico y Nutricional, enfatizó que pequeños cambios sostenidos pueden marcar una gran diferencia: llevar una dieta equilibrada, reducir el consumo de alimentos procesados, bebidas azucaradas, seguir el tratamiento médico y acudir a controles periódicos no solo ayuda a prevenir complicaciones, sino que también permite a los pacientes vivir con mayor bienestar y calidad de vida.